2012-11-15

Reseña: Lêttera

Lêttera fue uno de los títulos que inauguraron la línea Gaijin de EDT en el XVI Salón del Manga de Barcelona, hace exactamente dos años. Las chicas de Studio Kôsen, tras haber publicado dos obras de temática yaoi, nos sorprendieron con una historia de aventuras llena de humor absurdo propio de un shonen, cuyo final es semiconclusivo pero deja muchos hilos sueltos respecto a los personajes. Pues bien, dos años más tarde llega la continuación de este relato, que dará la oportunidad al público de conocer el pasado de los personajes.

Maldición en forma de tatuajes

Garnet Rune, una bruja testaruda y prepotente, es castigada por una hechicera por su comportamiento poco ejemplar: cada vez que lanza un conjuro, en su cuerpo aparecerán unas marcas negras tóxicas irrevocables, de modo que si su piel se ve totalmente cubierta de estas señales, morirá por el efecto del veneno.


Desesperada por este alto precio que ha de pagar por usar magia, Rune decide buscar al único nieto de la hechicera que le maldijo y engañarle para que el muchacho le guíe hasta la abuela. Sin embargo, su plan se topará con varios obstáculos durante la búsqueda de la bruja…

Una historia corta de aventuras, humor y ropas ligeras 

Lo primero que llama la atención de este tomo, es la protagonista, con sonrisa pícara, pelo pelirrojo recogido en dos coletas laterales y su indumentaria que deja poco para la imaginación (enseña PAC como se diría en una revista de cotilleos muy popular en España: pecho, abdomen, culete – y piernas) incluso en paisajes cubiertos de nieve. Este diseño sirve para atraer la atención de potenciales lectores masculinos, quienes igual no habrán esperado nada acorde a sus gustos tras la publicación de Saihôshi, el Guardián y Stallion, mangas de temática homoerótica firmadas por el mismo dúo de autoras. En una entrevista, ellas declararon que se volvieron hartas de “esa especie de odio misógino por los personajes femeninos” que caracteriza al género BL y que Lêttera les permitió “desarrollar un tipo de personaje que otras obras no”, refiriéndose claramente a la protagonista descarada.

Por otro lado, no podía faltar un galán con cuerpo escultural, ojos penetrantes y labios carnosos, al que nos tienen acostumbrados Aurora y Diana: Adamas. Se trata de un guerrero misterioso y algo seco con una apariencia física que recuerda a los personajes morenos de Saihôshi. En el segundo tomo recién salido del horno podremos conocer más sobre él y su pasado.

Por otra parte, tenemos a Yura, un chaval de rostro angelical alegre y un poco pesado que provocará más de una vez la pérdida de los nervios de Rune y un personaje del pasado de la pelirroja quien le pondrá en apuros, llamado Black Rune (pues sí, está bien morenito el muchacho y además lleva rastas).


De la combinación de estos personajes en el primer tomo nace una historia de aventuras a lo road movie que huye de grandes propósitos y busca sobre todo entretener durante un rato a los lectores. Además de combates y hechizos, posee situaciones cómicas un tanto absurdas, propias de los shonen y un romance potencial entre dos personajes que se desarrollará en el segundo tomo. Por tanto, se trata de una historia ligera que permitió a las artistas a ofrecer algo más ameno tras la realización del oscuro Daemonium, obra que salió a la venta primero en EEUU y llegó a las tiendas de nuestro país el año pasado.


Sin embargo, en el segundo tomo la historia adquiere un tono más siniestro, disminuyen las situaciones cómicas e incluso obtenemos unas escenas más románticas. Además, se acaba el road movie, el argumento se desarollará en un mismo sitio y aparecerán nuevos personajes relacionados con la aldea natal de Adamas. Mientras que el primer tomo podría considerarse autoconclusivo, la segunda parte termina de forma abrupta en el momento de mayor tensión e introduce un nuevo hilo. Por tanto, las autoras nos dejan deseosos de saber cómo evolucionará la historia y la adquisición del tercer tomo se convierte en obligatoria.

Cabe señalar que las chicas de Kôsen ya tenían perfilada la historia de Lêttera desde el año 2002. En esas fechas de la década pasada apareció como una publicación mensual de apenas 5 páginas en la revista Shirase y estaba inspirada en un videojuego denominado Ragnarök, que tenía viciada a Aurora. No obstante, la revista Shirase cerró en 2003 y la serie quedó inconclusa. Años más tarde, las autoras pensaban en relanzarla con un dibujo más cuidado en forma de webcómic pero justo en ese momento surgió la idea de la línea Gaijin y finalmente se decidió relanzarla en papel de la mano de EDT (Glénat, por aquel entonces).

Estilo cómico

Los personajes de Lêttera poseen el estilo inconfundible de las Kôsen, caracterizado por unos ojos grandes y expresivos propios del manga, acompañados de labios carnosos. Sin embargo, en el primer tomo abundan mucho los dibujos simplificados de estilo chibi y se nota que están algo menos cuidados que en Daemonium y Saihôshi, el Guardián. Esto se explica en parte por las secuencias constantes de situaciones cómicas, personajes despistados y el formato pequeño del tomo, menor que el de los títulos ya mencionados. De esta forma, en las viñetas más chicas se mezclan mucho los personajes con los fondos, consistentes en bosques, pueblos medievales, que proporcionan un ambiente propio de los cuentos fantásticos.

Por otro lado, resulta curiosa la comparación que se hace en las páginas finales del diseño de los personajes y secuencias de acción de la edición del 2002 y de 2010. Desde luego, el dibujo mejoró sustancialmente, sobre todo el físico de Rune y Adamas, cuyos rasgos se han vuelto más característicos en comparación con las líneas demasiado simples del 2002. Además, las escenas de acción se volvieron sin duda más dinámicas e impactantes. El personaje que ha conservado su aspecto exótico casi inmutable es Black Rune.


En cambio, en el segundo tomo cada viñeta se vuelve aun más elaborada y coloreada, especialmente en lo que concierne a las expresiones de los personajes. 

Sobre las autoras 

Studio Kôsen (kôsen significa rayo) está formado por Aurora y Diana, quienes empezaron a trabajar juntas en 1998, por un malentendido por parte de la redactora de la revista Dokan. Desde entonces han trabajado en revistas como Dokan, Minami, Shirase y YaoiZone.

Su primera serie fue Garou-chan, publicada por Amaniaco Ediciones. Como muchos artistas, lograron lanzar su carrera fuera de nuestras fronteras, por desgracia, concretamente en EEUU, donde saborearon el éxito con la publicación de Saihôshi, Stallion y Daemonium y editaron hasta unos artbooks. Por fortuna, dichos trabajos llegaron también al mercado español con unos años de retraso: Saihôshi y Stallion de la mano de Ivrea (ya se encuentra descatalogada) y Daemonium de la de EDT. También se licenciaron en Alemania, Polonia, Finlandia, Italia y Argentina. En la actualidad están inmersas en la edición integral de Saihôshi, que incluirá tanto el manga como su continuación en forma de novela e ilustraciones, y esperemos que empiecen cuanto antes con el tercer y último volumen de la bruja pelirroja.


Como curiosidad, los libros favoritos de Diana son La Historia Interminable y Berserk, seinen apreciado también por Aurora, quien se decanta por La Rosa de Versailles y La Fundación de Asimov. A Diana le gusta encargarse de dibujar a cuerpos masculinos, expresiones, miradas intensas, mientras que Aurora encuentra mayor placer diseñando la vestimenta, los accesorios, las armas y el pelo de los personajes (y, según Diana, fue ella quién enseñó a dibujar bien a Aurora, algo que esta última no confirma).

La edición 

EDT nos ofrece tomos de formato 11,5x17 cm, tapa blanda con sobrecubierta y papel blanco de buena calidad. Quizá un formato más grande de 15x21 cm hubiera venido mejor para apreciar el dibujo como en Daemoium. Lo mejor de la edición del primer tomo son las páginas finales, en las cuales las autoras nos explican el origen de Lêttera, proporcionan imágenes para poder comparar los diseños del año 2002 con los del 2010 y hasta nos sacan alguna sonrisa con unas “chorradas” de autorelatos –cita literal de ellas- “basadas en hechos reales”. El segundo tomo es más gordo y posee más páginas dedicadas a la historia en sí en detrimento de los extras. Aun así nos ofrecen 3-4 páginas en explicar el origen de los personajes de la segunda parte.


Por último, varios autores españoles rinden homenaje a Lêttera con fanarts en ambos volúmenes: Xian nu Studio, Kenny Ruiz, Irene Roga, Kaoru Okino, Noiry, Ángela Fernández, Inma R., Ken Nimura, Esther Lecina, Teresa Valero, Montse Martín, Andrea Jen y Guillermo Varela, cuya ilustración de una Rune poco estricta con la dieta resulta muy curiosa.

Conclusiones

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Fresca y ligera en el primer tomo, oscuro y llena de acción en el segundo, con un dibujo más que decente. Con estas palabras se podría resumir Lêttera, una historia no muy profunda pero que evoca el tono de los clásicos cuentos de aventuras.

Lo mejor: divertida, llena de acción y fantasía. Permite pasar un buen rato. Personajes simpáticos bien dibujados.

Lo peor: no llegará a ser un clásico.

Ficha técnica:
Título: Lêttera
Guión: Studio Kôsen
Dibujo: Studio Kôsen
Editorial española: EDT
Colección: Gaijin
Formato: 11,5 x 17 cm, rústica (tapa blanda) con sobrecubierta
Precio: 7,95€
Nº tomos publicados: 2 (serie de 3 tomos)

2 comentarios:

Umi Kanzaki dijo...

El segundo tomo está mucho mejor que el primero

Ainhy dijo...

El primero muy entretenido y poco más, pero la evolución del segundo tomo es bestial, tanto la historia, como el dibujo ^^

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